Glaciar Franz Josef y alrededores

martes, 18 de septiembre de 2012

Cuando nos hemos dado cuenta esta mañana que xOUe se había puesto 4 terrones de azúcar en lugar de 2 en el té del desayuno, sabíamos que iba a ir como una moto y que a mí me iba a tocar seguirle el ritmo.

Hemos empezado la mañana con una visita al glaciar Franz Josef. De entre los dos glaciares que hay en la zona, elegimos este porque, supuestamente la ruta hasta el glaciar se acercaba más al mismo. Tras una pequeña caminata de 3/4 de hora atravesando la zona por la que antiguamente había glaciar y que ahora es una explanada de rocas con algún riachuelo (eso sí, rodeado de montañas con cataratas), hemos llegado hasta el límite de la zona permitida más próxima al glaciar.
Por seguridad no dejan acercarse más (ha habido diversos accidentes en la zona con víctimas mortales y supongo que también les interesa que te alquiles una ruta en helicóptero o contrates un guía privado).
Ninguno de los dos había visto nunca un glaciar tan de cerca, pero nos hemos quedado un poco apenados al no haber podido pisar el hielo.


En el trayecto de vuelta del glaciar el azúcar de xOUe ha empezado a hacer efecto y como no ha podido acercarse al glaciar, ha decidido acercarse a una catarata, tanto tanto, que le ha faltado el jabón para darse una ducha.




Remojados y contentos nos hemos dirigido al inicio de una de las rutas que teníamos planificada, "Centinels Rock", una subida hasta un mirador desde donde contemplar el glaciar y poder ver como ha ido retrocediendo la lengua del glaciar a lo largo de los años.



No nos ha llevado mucho tiempo por lo que  a la vuelta hemos cogido otra ruta hacia "Peter´s pool", un lago de agua de glaciar que refleja todo el valle donde se encuentra el Franz Josef.


Casi lo que más nos ha gustado del glaciar es la leyenda maorí que le da su verdadero nombre, Hine Hukatere o la historia de "The Tears of Hine Hukatere", que cuenta la historia de una mujer maorí apasionada de la montañana y de su novio "Tawe", no tan apasionado de la escalada como su amada pero que por amor le acompañaba en sus aventuras. En una de las aventuras Tawe resbaló en la cima del valle precipitándose hacia su muerte. Hine lloró tanto que inundó el valle y los dioses congelaron sus lágrimas en memoria de su sufrimiento, formando así el glaciar.

Después de descansar un rato en el lago viendo pajaritos y patitos, hemos vuelto a la caravana para ir a buscar otra de las rutas planificadas, la del "Lago Wombat". Una ruta que se ha convertido en un rompepiernas con muchos tramos cuesta arriba pero que ha merecido la pena tanto por la ruta dentro del bosque lluvioso como por los perfectos reflejos que regalaba el propio lago.





Después de esta ruta teníamos planificada otra ruta más a las cuevas de Tatare, pero como había que coger la kiwivan y cruzar el pueblo, hemos aprovechado para hacer una pequeña compra en el supermercado del pueblo.
No habíamos ni aparcado cuando nos hemos encontrado a una pareja de españoles que nos había parecido ver en la ruta del glaciar de por la mañana. xOUe como es tan tímido les ha asaltado en medio del camino al grito de "¡españoles!", y ahí ha empezado una charla con intercambio de planes de viajes y lugares que visitar.
Como nos estamos encontrando gente hemos convertido en tradición fotografiarnos con ellos, así que estos son David y Patricia, dos madrileños de Carabanchel (¡encantados de haberos conocido!).


Tras la charla y la compra se nos ha pasado más tiempo del previsto y no sabíamos si saltarnos la ruta de los túneles, si pasar otra noche en Franz Josef, o si coger la kiwivan y continuar el camino.
Al final no hemos querido renunciar a la ruta de los Túneles de Tatere y hemos ido para allí.
¡Sorpresón!
Un camino alucinante por el bosque con subidas imposibles y que te llevan hasta la entrada de una caverna.
Como somos muy frikis, llevábamos los frontales (linternas), botas de agua, y muchas ganas de hacer el loco.
La entrada no medía más de 1,60 de alto y un metro de ancho, además todo el suelo estaba cubierto de unos dos palmos de agua y por mucho que te asomases, no se veía el fondo. Una vez equipados nos hemos metido en el túnel, al principio intentando no acabar con el agua hasta los tobillos pisando sobre las rocas que sobresalían, pero habiendo avanzado unos 10 metros o nos dábamos la vuelta o sacrificábamos los pies secos.




¡Al agua kiwis!
Con el agua por los tobillos y sorprendidos de que no se nos mojasen los calcetines, hemos seguido avanzando con decisión iluminados por la triste luz de los frontales. Como nos habían dicho que en la cueva había una especia de gusanos luminiscentes, íbamos apagando las luces de vez en cuando para comprobar que, efectivamente, allí estaban, y que parecían como puntitos LED en el techo del túnel.
Ha llegado un punto en el que ya no veíamos la luz de la entrada al mirar para atrás (y eso que era un túnel en línea recta) y nos ha empezado a entrar el cague (llevábamos más de 10 min avanzando), por lo que nos hemos dado la vuelta camino hacia la luz y apretando un poco el culo por si nos salía algún monstruo o algo por el fondo del túnel.




Nos ha parecido una experiencia increíble, con una gran dosis de adrenalina, que ha hecho que ni nos enterásemos del camino de vuelta a la caravana a pesar del cansancio acumulado.

xOUe ha decidido que no le importaba conducir un par de horas hasta nuestro siguiente destino, Greymouth, por lo que nos hemos lanzado a la carretera.
Casi al llegar a Greymouth, ya con noche cerrada, hemos tenido una situación que nos ha puesto los pelos de punta.
Durante nuestra experiencia conduciendo en NZ ya habíamos visto que las vías del tren suelen cruzar la carretera sin ningún tipo de barrera ni semáforo, que en los puentes solo hay un carril para los dos sentidos y hay que estar avispado para no entrar y que otro coche ya haya cogido el puente desde el otro lado, y cosas así...
Pero lo de hoy ha sido memorable. Nos hemos encontrado de repente conduciendo por un túnel de un solo carril para dos sentidos, tapiado por ambos lados y compartido con la vía del tren. Si si, hemos conducido por encima de las vías sin ver que nos venía por ningún lado, y rezando por que no nos viniese un tren de frente y nos arrollase.
Menos mal que somos kiwis con suerte, y aquí estamos, frente al ordenador para contarlo.

Y por hoy la aventura, de dos kiwis locos con las paticas reventadas, ha terminado...

6 comentarios:

Unknown dijo...

Holaaaaaaa....:. Nos habéis puesto los pelos de punta!,,,,,,dice tu padre que se lo mandéis a Spielberg para el guión de Nita and xOUeJones.
Y mañana más..... BIEN,,,,,,,,,,,,,
Que descanséis
Besos

Marily dijo...

Siii....., mientras leía vuestra aventura iba notando la adrenalina y como el corazón se encogía!!!. Voy al mapa a ver el recorrido!!!.
Buenas noches. Besos

Unknown dijo...

jo! no corrais riesgos! nos tenéis acongojados. Besos

alvarogd dijo...

Ya te diiiigo ... se me han puesto de corbata cuando habéis contado lo del túnel ... pa cagarse !!! Estáis seguros de que el GPS lo lleváis bien ??? jejejejeje

Cuidadín Kiwis !!!

Unknown dijo...

Cómo mola la historia romántica del glaciar! very cool, mate!!
A ver, en esta aportación de chistes de neozelandeses y ovejas o parecidos, que se me ha ocurrido para añadir una sonrisa a vuestros desayunos con acento kiwi, hay que hacer una aclaración, tal y como piden las redes, jeje.
Aquí va:

--------A little introduction for international visitors not familiar with the Aussie / Kiwi rivalry; a lot of the Kiwi jokes that Aussies tell are based on the following theories:

1. the ( so far not scientifically proven) theory that New Zealanders are dumb and far less intelligent than Australians.
2. the belief that New Zealanders move over to Australia only to go on social security and not to do any work. While this may have happened to some extent back in the days that it was very easy to live on the dole, nowadays this is not the case anymore.
3. the (never officially proven) theory that New Zealand men have sex with their sheep.
There are actually more sheep than people in New Zealand so plenty of choice but then again there are even more sheep in Australia than in New Zealand, sheep statistics show that more than half of Australia is being grazed by 137 million sheep on 53000 sheepfarms providing 70% of the world's wool for clothing.

Y dicho esto, el chiste:
---------Two Kiwis are riding horses along the fence line of their property and find a sheep with it's head stuck in the fence.
One bloke jumps off his horse and, of course as most Kiwis would, has his way with the sheep. When he was finished he said to his mate: "Right, your turn!" His mate jumped off his horse and stuck his head in the fence.
---------------
Upsss
Besos y muchos filetes de carne rica para coger energía!!!

almu2584 dijo...

La foto de xOUe en la catarata bien merece esos dos cubitos extra de azúcar!

Este día fue sin duda el día de los túneles oscuros para vosotros.

MuaK!

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