A la salida de The Puzzling World el cielo estaba
completamente cubierto y llovía torrencialmente y de lado (como en Forrest Gump).
Así que, carrera a la kiwivan y a seguir nuestro camino (llueva, truene o lo
que sea).
Nos hemos puesto en marcha en dirección al glaciar Franz
Josef y para ello queríamos atravesar el paso de Haast, una zona impresionante
en la zona del rio Makarora que es el que nutre el Lago Wanaka.
La primera parte del trayecto transcurre entre el Lago
Wanaka y el Lago Hawea, y a la lluvia se nos ha unido un corte en la carretera
por un monstruoso desprendimiento de piedras. El desprendimiento ocurrió el
sábado por la noche y aún estaban limpiándolo ya que la lluvia producía mas
inestabilidad en el terreno. Tras esperar un rato hemos podido continuar y
todo ha empezado a mejorar ya que no solo ha dejado de llover si no que el
camino que nos esperaba ha sido alucinante.
La primera parada ha sido en los “Blue Pools”, unas piscinas
alimentadas por agua de glaciar lo que les da un color azul y una gran
transparencia. Para llegar a ellas hay que pasar por un bosque húmedo y denso y
atravesar un par de puentes colgantes a más de 20 mts de altura (Nita se ha
vuelto a armar de valor y lo ha vuelto a hacer, ya no tengo que lanzarle como
Legolas a Gimli, ella sola se anima a cruzarlos).
Nos hemos quedado sin palabras, el sitio es increible...
Entre ambos puentes se podía acceder al vado del río y en su
orilla pedregosa nos hemos encontrado con muchos montículos de piedras que los
visitantes han ido colocando. No íbamos a ser menos y nos hemos puesto a crear
nuestras pequeñas torres de piedras mientras que las “Sandflies” nos comían
vivos.
La siguiente parada ha sido para ver una cascada, la "Fantail fall”. Una preciosa cascada donde además nos hemos encontrado con una
pareja con la que compartimos vuelo desde UK hasta Auckland. Les hemos asaltado
en pleno bosque y nos han contado que también estaban de luna de miel (aunque
ellos ponen el punto y final a su viaje en Fiji ñeñeñeñe, que envídia).
Buscando la siguiente catarata de la ruta hemos cruzado un
enorme puente sobre el río Haast llamado “Haast Gate” y hemos tenido que parar
porque no podíamos dejar de alucinar con la cantidad de agua que bajaba.
La última parada del paso de Haast ha sido la catarata
“Thunder Creek”, una caída de 28 metros sobre el río y que lógicamente le da
honor a su nombre por el estruendo.
El tiempo se nos echaba encima una vez más, ya que aquí es
inevitable querer pararse cada 2 metros a contemplar todo lo que hay alrededor,
y no queríamos llegar de noche a Franz Josef por lo que el resto del camino lo
hemos hecho del tirón. Eso sí, sin dejar de mirar a todos lados a través de las
ventanillas y dando la bienvenida a un nuevo paisaje, una vez pasado Hasst, la
costa Oeste con el mar de Tasmania que separa Australia de Nueva Zelanda.
Ya anocheciendo, el glaciar Franz Josef nos daba la
bienvenida y nos invitaba a recogernos cuanto antes para poder ir a visitarlo mañana.
Gracias a todos por seguir leyendo. Si veis que os sale
pelo, es que estáis cada vez mas cerca de ser un poco kiwis.




5 comentarios:
Más y más y más ENVIDIAAAAAA.........
Hasta a tu padre se le hace la boca agua el del sillón ball .
Si las fotos son de caerse la baba al natural tiene que ser.......
Chicos disfrutad que aunque sea a distancia nosotros también lo hacemos.
Besos y abrazos
Gracias mami!!! :)
Y os disteis un bañito en el agua de glaciar? o eso era directamente imposible?
Habría estado geniaaaaaal jeje
Jajajjaa inviable, metes un dedo y lo pierdes del frío que hace. Aquí es final de invierno y principio de primavera...
Pero Nita!! Qué hace William McSheep tan pegado a ti? No te da vergüenza? jajajajajaja
Los paisajes son de cuento :D~~~~~
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